Por: I.M Quiles
Dentro de un pequeño auditorio del foro “Casa de la Paz”, la puesta en escena “@sexus. Sueños basados en hormonas reales”, generó en el público diversas reacciones en torno a las costumbres y tabus derivados de "eso"…, el sexo.
Se desarrolla una mirada analítica sobre aquello
que provoca a veces vergüenza, pena o morbo, o una sensación de represión
causada por temas que suelen ser incómodos de tratar si no es con amistades
íntimas o médicos.
El elenco integrado por Sandra Paloma y Susana
Ugalde, refleja mediante la caracterización de los sueños algunas inquietudes constantes que los
jóvenes perciben en relación a su sexualidad. Se tratan con picardía y un toque
de irónica sensualidad, temáticas afines como la concepción, el acto
sexual, la relación de pareja, la violación y la poligamia a través de las
diversas brechas generacionales.
¿Por qué a menudo se observa a la sexualidad como
un acto grotesco? ¿Qué reacción te genera imaginar a tus padres durante el acto
carnal que te dio la vida? ¿Cómo describirían tus antepasados su sexualidad? Este tipo de cuestionamientos son los que definen la
dramaturgia de Saúl Meléndez.
Asistentes de contrastantes rangos de edad fueron
capaces de imaginarse siendo espermatozoides en una ardua carrera por la
fecundación y reflexionar acerca de algunos hechos científicos sobre la
ovulación femenina y los misterios de la atracción sexual. Pues en la
sexualidad no existen estándares ni cánones establecidos.
La obra se centra principalmente en aquello que
percibe la mujer al descubrirse como un ser sexual, los cambios internos que
producen su reacción hacia el exterior y su percepción del hombre como
potencial pareja u objeto de rechazo.
Dos hermanas confidentes una de la otra narran sus
sueños sexuales haciendo empleo de la improvisación, ello también con ayuda de
objetos dispuestos en el escenario, útiles para ejemplificar de manera precisa
cada anécdota, se genera un ambiente de apertura y de comicidad, aunque se
pueden apreciar objetos que no eran tan necesarios.
Hay un buen equilibro de los elementos de la obra
para la transmisión de un mensaje claro; en instantes y sin salir de escena las
actrices caracterizan a diversos personajes y cabe destacar el manejo de la
iluminación para la presentación de diversas situaciones con un mayor grado de
dramatismo, así como el sonido que también juega un papel primordial en la
ambientación y el mensaje final.
Durante la obra se pueden apreciar en el público
diferentes reacciones: desde risas nerviosas, por parte de jóvenes,
exclamaciones de pena, uno que otro ¡estoy perturbado!, nula risa o gestos de
aprobación en las personas mayores.
Si deseas indagar más acerca de la sexualidad y su
ubicación aproximada en el contexto social e individual o reflexionar acerca de
cómo vives ésta faceta nativa de la existencia de todo ser humano, no te pierdas
“@sexus. Sueños basados en hormonas reales”. Tienes hasta el sábado 25 de
febrero a las 13:00 para verla, la entrada es libre.